sábado, 3 de octubre de 2009

Mientras se hace de día



En las horas nocturnas todo es más lento y a la vez va más de prisa: no lo sé explicar mejor. En Almadia la luna riela el mar de plata sempiterna y soñar, o mejor imaginar cuesta menos. También hay aves nocturnas que surcan el horizonte inesperadamente sin casi hacer ruido. Pero quien espera no hace caso a su vuelo. Se va acercando el día y una nave parece divisarse a la distancia. ¿Al fin llegará?
Mientras se espera, bien vale evocar una canción.