viernes, 14 de noviembre de 2008

Asidero de estrellas


Con las brumas, la espera se hace codiciosa. Lentamente se despeja el camino y hacia la media tarde aparece el legado. No lleva prisa. Pero se entiende que tiene algo que decir. Sonríe. Hace ademán de continuar pero se detiene y con un gesto me invita a dialogar. No decimos mucho, pero hablamos de mañana. Siempre que se conversa de lo que vendrá -tengo esa sospecha metida en el alma- se sueña con lo que no se dijo. El legado no tiene prisa. Me adiestra en el arte de esperar. La tarde va cayendo. Hemos caminado mucho pero sin cansarnos. Ciertamente él no se cansa pero podría. En cuanto a mí, si no siento el paso de las horas y su esfuerzo es por su presencia. Pero ni siquiera lo pienso.
Cuando llega la puesta de sol, el legado se despide a su modo. Sonríe, finge que se sienta y alza el vuelo. Como un puño, el corazón siente que debe pedir la próxima cita. Espera pacientemente a que la mañana facilite la serenidad. El sol comprende. La arena se ha puesto más dócil. Camino.

sábado, 23 de agosto de 2008

La luna se hace a la mar


Enloquecida de espera, la luna, señora de la noche, se hace a la mar sin esperar Vingilot.
Afuera el viento sopla hacia los espacios exteriores en donde el fuego de Anor espera que llegue su momento. En Almadia, en sus playas, se abre un incendio de estrellas que ahora se llaman ellen y más tarde se llamarán constelaciones.
Galadriel quiere dialogar con la espuma. Ulmo la invita a entrar al mar. La lluvia se precipita sobre la arena aun caliente. La alondra canta a Elendil. Mithrandir abandona Arda. Los Puertos Grises aún esperan a Frodo.
En la Comarca Bilbo escribe de dragones y enanos.
Tú, ¿qué haces mientras tanto?

lunes, 21 de julio de 2008

Añoranza



No es correcto añorar. Sin embargo a veces cuesta evitarlo. Se añora lo vivido pero también lo deseado. Añoro palabras que aún no se han dicho. Voces no pronunciadas. Añoro la alegría aún no manifestada en estos linderos de Arda. Y la tristeza también.
Me embarga un sentimiento de fascinación por lo que ha de venir y lo espero.
Ojalá sean las gaviotas.

lunes, 23 de junio de 2008

Resumiendo lo dicho



Largos paseos en solitario por la playa. Silencios llenados por las olas y las gaviotas. Sospecha de estar siendo escuchado. Espera.
Emplazo a los osados. Númerór es mucha esperanza y al mismo tiempo mucha experiencia. Deseo encontrarme con los reyes de antaño. ¿Habrá quien me acompañe a gritar al occidente solicitando audiencia? Como en las primeras Edades de Arda, hoy necesitamos comunicarnos urgentemente con Valinor y dialogar.
¿Qué hubiera sido de esta isla y sus habitantes si la Sombra no hubiese sido escuchada más allá de sus orillas? ¿Qué podría ser de esta Tierra si pudiésemos evitarnos la tentación de la Sombra ya presente y actuante? ¿Quién desea escuchar la sabiduría de los Valar?

sábado, 21 de junio de 2008

De espaldas al mar


De vez en cuando se siente la necesidad de ir tierra adentro. Entonces se descubren paisajes idílicos que invitan a pensar. Almadia se encuentra en el litoral; pero de espaldas al mar, se descubren los campos que hicieron famosa la isla: todo es ubérrimo, claro, espacioso. Un canto a la vida. No obstante, pronto se extrañan las gaviotas y las olas.

lunes, 12 de mayo de 2008

Las voces del pasado


A pesar de las distancias y el paisaje, se siente que cada vez somos más. No es desolación lo que reina sino serenidad y gozo interior. Las voces que llegan desde lejos se hacen cercanas como el agua, como el viento, como las mismas gaviotas. No olvidemos el pasado. Los muchos años de Númenór sólo han aumentado su sabiduría. Ahora sabe que debe inventar el futuro para los demás. Antes quizá entendió que podía inventar el presente, pero ahora le parece infructuoso mientras no se ocupe del futuro. ¡Qué paradoja! Los años hacen que se recobre el deseo del futuro sin ensoñaciones ni ilusiones pasajeras, siempre que se rescate previamente el pasado. No basta, sin embargo, hacer recuento. Es necesario ponderar. ¡Qué necesidad se tiene, entonces, de paciencia y de diálogo! Escucha las gaviotas.




martes, 15 de abril de 2008

Al principio de todo



Si Ulmo es el señor de las aguas, en Almadia ha de encontrar sus delicias. La blanca arena de las playas se mimetiza con la espuma de las orillas y contrasta con el verde del mar. El azul del cielo se impone en el conjunto y, sin embargo, salen ganando el agua, las olas, la brisa... Todo llama al horizonte y allí, perdida más allá de todas las distancias, se entrevé Valinor.
Al atardecer el contraste es inmenso: bajo un cielo rojo la silueta de la isla divide el mundo en dos partes iguales, necesarias. Desde Valinor, Almadia se ha de ver así, en la lejanía.


Hubo un tiempo en que estos espacios estaban ocupados por el mar. Pero quisieron los Valar regalar esta isla; o mejor, darla en uso a los hombres fieles en la Guerra contra Melkor. Desde allí, los Númenóreanos tienen un lugar en la historia.


Surge Númenór con todos sus encantos; y sus habitantes, ajenos a la guerra pero no exentos de debilidades -las propias de los hombres por excelsos que sean- la viven miles de años en paz.


¿Sabremos mantener esa paz? ¿Cuál es el precio?

martes, 8 de abril de 2008

Invitación a Manuel

Me has dicho que te parece interesante conocer la realidad a través de la ficción. Te invito a visitar Almadia ya que a pesar del constante ir y venir de las olas, Tolkien tuvo en estas playas un sueño y es necesario revivirlo ya que su "ficción" es más que eso. ¿Te imaginas cada puerto de este mundo como nuevos Almadia en el que elfos y hombres, hombres y elfos convivan en esa paz que sólo puede dar el buen espíritu humano?

domingo, 2 de marzo de 2008

INVOLUCRARNOS

Acabo de usar un verbo difícil para nuestros tiempos.
Feanor se involucró. Isuldur se involucró. Frodo se involucró.
Se involucraron al entender que el papel que les correspondía jugar era importante.
Te involucras al sentir la responsabilidad del camino.
Pensar en Númenór, desde Almadia; dialogar acerca de los elfos y de los hombres. Sobre la fidelidad de los númenóreanos al aceptar de los Valar la isla. Sobre su valor. Este es el reto que te planteo. Si lo aceptas, encuéntrame en Almadia.

sábado, 1 de marzo de 2008

La futura Guerra

En estas tierras empezó la epopeya.
Centenares de años después, asistiríamos a la Guerra del anillo en otros escenarios.
Mientras llegan esos tiempos, imaginemos lo que pudieran ser si tenemos la osadía de involucrarnos.

miércoles, 27 de febrero de 2008

ALMADIA, JUNTO AL MAR

Es el mejor lugar para conversar: junto al mar.
Allá voy con la imaginación en busca de las olas y de las gaviotas.
Me encontrarás allí, siempre.
Podremos caminar o correr, o simplemente sentarnos en la arena para admirar el sunset.
Mientras tanto, leo. Como siempre, me acompaña Frodo o tal vez Bilbo o quizás Artanis, aunque sea menos amiga del mar.
Te invito a Almadia, junto al mar.